Un milagro – Se salvó de la tragedia en Salta porque sus colegas «lo obligaron» a cumplirle una promesa a su hijo

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17/12/2015 21:10 hs

El protagonista de la historia es el gendarme Gustavo Espejo Trigo, que abandonó el ómnibus cuando estaba a punto de arrancar.

Gustavo Espejo Trigo, integrante del Destacamento Móvil 5 de Santiago del Estero, se salvó de la tragedia de los gendarmes en Salta porque fue obligado a cumplirle una promesa a su hijo Nahuel.

Al igual que le sucedió a los convocados, recibió el llamado de aviso horas antes de emprender el viaje. Cuando cortó el teléfono, lo miró a los ojos a su hijo, que estaba a punto de festejar su fiesta de egresados, y le dijo que debía irse. Le había hecho la promesa de que estaría en los festejos.

«Está bien, papá. No pasa nada. Es tu deber. Yo sé que igual vas a estar conmigo», le dijo Nahuel. A pesar de la aceptación y entendimiento de su hijo, Gustavo no estaba del todo feliz. Cuando se dirigía al destacamento, miraba las fotos de un viaje a Catamarca junto a su hijo.

Cuando llegó, sus compañeros se dieron cuenta de que había faltado a su palabra con su hijo. En consecuencia, se complotaron para que regresara con su familia. «Gustavo se tiene que bajar del viaje. No puede subir al colectivo, que se vaya con su hijo», dijeron. «Tengo que ir. Es mi deber. Me convocaron. Nahuel ya es grande y lo va a entender», respondió.

«Usted se baja, se vuelve y va a la fiesta de su hijo. Es una orden»
, le comunicó uno de sus jefes, guiñándole el ojo y dándole una palmada en el brazo.  Se quedó observando a sus compañeros, a esos que no volvería a ver nunca más, y volvió a su casa, donde se dio un fuerte abrazo con su hijo.

Al enterarse de la tragedia, Gustavo se derrumbó. No podía creerlo. Los sentimientos encontrados lo invadían. Sentía un inmenso dolor por la muerte de sus compañeros y la culpa por haberse bajado, ya que consideraba que era su deber estar con ellos.

Nahuel, en tanto, que conocía a muchos de los compañeros de su padre, hizo un descargo lleno de dolor y angustia en su cuenta de Facebook.

«Que en paz descansen los compañeros de mi viejo. Y agradezco que sea al único que hicieron bajar de ese colectivo antes de partir sólo para poder cumplir la promesa de estar conmigo en mi acto de egresados. No sé si fue suerte o qué, pero agradezco todo. Fuerza a la familia de los fallecidos», escribió.

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