LOS LIQUIDADORES: PASADO, PRESENTE Y FUTURO

larciaEspecial para El Seguro en acción

  1. Historia

El 26 de Junio de 1937, por Decreto de Poder Ejecutivo Nacional, se instituyó la SUPERINTENDENCIA DE SEGUROS DE LA NACIÓN, dependiente por entonces, del Ministerio de Hacienda, creándose un Organismo Técnico Administrativo encargado de controlar y fiscalizar la organización, funcionamiento, solvencia y liquidación de las sociedades de seguros en todo lo relacionado con su régimen económico y especialmente los planes de seguros, tarifas, contratos, balances y liquidaciones y muy especialmente (decía el artículo 1º del decreto), las funciones y conducta de los agentes e intermediarios y publicidad en todo lo que tuviese que ver con la actividad aseguradora.

No por causalidad, pocos días después, más precisamente el 28 de julio de 1937, diecisiete profesionales, encabezados por Don ANGEL RIVERA, fundaron esta entidad, en cuya acta constitutiva nos legaron en su artículo primero que «Bajo la Denominación de «ASOCIACIÓN ARGENTINA DE LIQUIDADORES Y PERITOS DE SEGUROS, congregar y vincular entre sí a todos los profesionales que en la República Argentina dedican sus actividades, en el gremio de seguros, a la rama liquidaciones y pericias, con el propósito de contribuir al prestigio de la profesión y, mancomunar esfuerzos y defender sus intereses. AsÍ como también Art. 2 Promover el adelanto y perfeccionamiento del seguro especialmente a lo que se refiere a su interpretación y métodos relativos a la liquidación de siniestros».

Es así que nació la primera Asociación de Liquidadores de Siniestros y Averías del mundo, la cual trabaja en forma ininterrumpida hasta la fecha, en las distintas necesidades que fueron surgiendo en el sector y colaborando estrechamente con todas las partes que lo conforman.

  1. Reconocimiento oficial

Los liquidadores de siniestros estamos nombrados en la Ley N° 20.091, de Entidades Aseguradoras y su control, sancionada en el mes de enero de 1973, más precisamente en el artículo 55, que versa sobre la intervención de auxiliares y el artículo 59 de la misma ley que impone sanciones a quienes no cumplan con las normas dispuestas.

Pero recién en el año 1998, a través de la Resolución N° 26385 de la Superintendencia de Seguros de la Nación es que se reglamentó la profesión, creándose el Registro de Liquidadores de Siniestros y Averías, actualmente bajo el control de la propia SSN. Anteriormente a la creación del Registro, si bien una copia de los informes realizados por los liquidadores era dirigida al Instituto Nacional de Reaseguros (actualmente en liquidación) e incluso la escala de honorarios que se utilizaba para la facturación de los mismos era confeccionada también por el INdeR, esto era en función del contrato monopólico de reaseguros existente con las aseguradoras, pero tanto la tarea como el desempeño del liquidador no estaban controlados por dicha entidad estatal. En síntesis, hasta la creación del Registro, las compañías aseguradoras podían contratar a cualquier persona, para realizar la tarea de liquidación de sus siniestros.

Pero si bien la Resolución 26385 fue el punto de partida de un reconocimiento a nuestra profesión, la misma carece del peso específico de una ley nacional que regule definitivamente el alcance de nuestra tarea, y la prueba está en que en el mes de julio del 2001, el entonces Superintendente de Seguros, Juan Pablo Chevallier Boutell, derogó el Registro y el convenio por el cual se había creado el ente cooperador, sin causa alguna, lo que denota el carácter endeble de este tipo de normas. Esta acción de parte de la conducción de la SSN en esa época, generó un rechazo masivo de los liquidadores los que, a través de la Asociación que los nuclea, presentamos una serie de recursos de amparo los que, a la larga y con un considerable costo económico, lograron la restitución del mencionado Registro bajo la administración del Dr. Claudio Moroni.

  1. Actualidad de AALPS y de los liquidadores de siniestros

En la actualidad, debemos destacar el reconocimiento de todo el sector asegurador y fundamentalmente de la Superintendencia de Seguros de la Nación. La entrega de credenciales a los liquidadores matriculados; la invitación a participar activamente en el Plan Estratégico de Seguros 2012-2020; el apoyo de la SSN y de otras instituciones como AAPAS a la realización de los cursos de gestión de siniestros; la inclusión de un capítulo dedicado exclusivamente a los liquidadores de siniestros y averías dentro del nuevo marco normativo; etc., dan cuenta de un profundo cambio de la visión de la plaza aseguradora en general con relación a nuestra profesión.

Esta situación podríamos sindicarla como inédita, ya que siendo nuestro sector una muy pequeña porción, principalmente numérica, del mercado de seguros, siempre consideramos que la tarea que realizan los liquidadores es vital para la economía de las aseguradoras, que se sostienen no sólo de lo que les ingresa por ventas de pólizas, sino también de lo que pagan por siniestros, y es en esta instancia en la que el buen desempeño del liquidador repercute directamente en el resultado técnico de las empresas que nos contratan.

Pero tampoco podemos considerar que todo es color de rosa. Si bien, desde la AALPS estamos trabajando en una mayor difusión de lo que la Comisión Directiva está realizando, es cierto que existe un desinterés generalizado en muchos de nuestros colegas. Observamos una escasa participación de los asociados, tanto en las asambleas institucionales como en apoyo a eventos organizados o invitaciones, que realmente nos desalientan. Pero también es posible que esa falta de interés sea producto de que, hoy por hoy, los liquidadores debamos trabajar mucho más que antes para poder mantenernos, y esto se debe fundamentalmente a la falta de actualización de las escalas de honorarios. Desde la desaparición del INdeR, que en cierto modo regulaba nuestra escala, muchas de las aseguradoras de plaza siguieron utilizando la misma con los guarismos de 1991, lo que produjo un deterioro de los márgenes de utilidad de nuestra profesión, que se fue profundizando gradualmente, hasta el extremo de que varios estudios de liquidadores han tenido que cerrar sus puertas, y los que no lo hicieron han tenido que reducir su estructura para lograr subsistir, además de apelar a otro tipo de tareas, como las liquidaciones de siniestros de automotores, atención de reclamos de terceros, valuaciones de riesgos, realización de inspecciones previas de automotores, etc.

Otro tema importante, es la falta de compromiso de varias aseguradoras, incumpliendo con la Resolución 26385, al designar en las liquidaciones de siniestros a personas no matriculadas en el correspondiente Registro, quitándoles el trabajo a los profesionales que vienen desarrollando esta tarea desde hace muchos años o aquéllos que se capacitaron para rendir el examen de competencia, exigido por la Superintendencia para la obtención de la matrícula. Además de no cumplir con su obligación, estas aseguradoras consideran que el hecho de contratar a un no matriculado para liquidar los siniestros, redunda en un ahorro en la atención de los mismos, dejando de lado el profesionalismo del “verdadero liquidador” que, sin lugar a dudas, al realizar su tarea con el empeño y dedicación habitual, contribuirá a que el asegurador no abone como indemnización más de lo que corresponda conforme al contrato y/o a la cobertura contratada.

  1. Mensaje final

Estamos frente a la posibilidad de cambios que, en líneas generales, consideramos como muy positivos para nuestra profesión. El proyecto para el próximo año, de una mayor capacitación de todos los liquidadores a través de un programa de capacitación continua, similar al que los productores de seguros tienen hace ya varios años, siguiendo la política que al respecto tiene la SSN; el mejoramiento de los cursos de capacitación para los aspirantes a la obtención de la matrícula; la expectativa del nuevo marco normativo con la mencionada inclusión de la profesión del liquidador de siniestros y averías; el compromiso de un convenio de reciprocidad con la Asociación Argentina de Productores Asesores de Seguros en las próximas semanas; la modernización y actualización de la página web y del Sistema Fénix de antecedentes siniestrales y otros proyectos a realizar en lo que resta de este año, son algunos de los ejemplos de que la situación de nuestra profesión, que no pasa por su mejor momento, comience a mejorar en forma paulatina y que las aseguradoras vean en el “liquidador de siniestros” a un socio estratégico, para mejorar sus resultados y su crecimiento.

Gabriel Eduardo Alarcia

Matrícula nº 51

Presidente

Asociación Argentina de Liquidadores y Peritos de Seguros

aalps@aalps.org.ar

http://www.aalps.org.ar

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Un pensamiento para “LOS LIQUIDADORES: PASADO, PRESENTE Y FUTURO”

  1. La actividad del liquidador de siniestros, aparte de ajustar valores en juego, implica un estudio técnico del riesgo y del siniestro. Por lo cual, debe considerarse una función imprescindible en la actividad aseguradora.
    Mario Alfredo Milone (PAS)

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