“REALIZAMOS LA PRIMERA FILMACIÓN DE UN INCENDIO, PARA REGISTRAR SUS ALCANCES”

El seguro en acción 16 Agosto, 2018 2

El señor Mario Bosco es Liquidador y Perito de Seguros. Posee la Matrícula Nº 15 de la SSN, es titular del Estudio Bosco, y se inició en la actividad aseguradora en la década del ’60.

Fue presidente de la Asociación Argentina de Liquidadores y Peritos de Seguros, que nuclea a la casi totalidad de los profesionales actuantes a nivel nacional en la labor de peritajes y liquidación de siniestros. Simpático, entrador y “una fábrica” de historias.

En esta entrevista, recuerda anécdotas, analiza la evolución de la profesión, y hasta nos cuenta su viaje a Madrid para estar con Perón antes de su regreso definitivo al país.

El Seguro en acción (ESEA): ¿Cómo llegó al mundo del Seguro y por qué eligió ser Perito Liquidador de Siniestros?

Mario Bosco (MB): Como dice Homero Expósito: “Yo he vivido dando tumbos, rodando por el mundo y haciéndome el destino…”. Y la estación terminal fue llegar a ser lo que soy…sin saber ni importarme qué era una “prima pura” y porqué para cobrar el seguro de vida, había que morirse…

ESEA: ¿En qué año inició su actividad en el Seguro?

MB: Fue 1960 en el Estudio Roca, Santamarina y Cía., empresa conformada por funcionarios renunciantes del INdeR.

ESEA: ¿Cuáles cambios hubo en la profesión de Liquidador en los últimos 40 años?

MB: Vivir es cambiar. Todos hemos cambiado, algunos para mal. Para comprobarlo, basta ojear algunas de las publicaciones del sector de aquellos años, donde aquellas aseguradoras que promocionaban sus bondades, hoy pasaron a ser sólo recuerdos, dejando tendales de asegurados damnificados, desamparados por el Estado ausente.

Desde siempre, algunas aseguradoras consideran a la denuncia de un siniestro como un suceso negativo y por ello ponen en funcionamiento un proceso investigativo… ¡ hacia el asegurado !. Otras lo transforman en una planilla de excel…y “liquidan” desde un escritorio vía correos electrónicos, “por administración…” . Las hay que designan un “liquidador no matriculado”, amigo del gerente. Existen las que designan liquidadores matriculados por sus “retrocesiones arancelarias”. Y las hay que los designan por sus trayectorias ejemplares. Para la mayoría de las aseguradoras., no existen derechos ni obligaciones contractuales: sólo finalidades empresariales…¿Soy claro?

Los colegas de mi generación de liquidadores, éramos analistas del contrato pactado y ante cada siniestro encomendado concurríamos al lugar del riesgo para presentarnos ante el asegurado, y comenzar la determinación de los daños reales y, en base a las coberturas brindadas, los montos a resarcir. Los informábamos al asegurado, con las explicaciones pertinentes y a la aseguradora en nuestro informe final. Todo ello dentro de los plazos legales y con las documentaciones que avalasen nuestras determinaciones.

Como se podrá constatar, los cambios están a la vista, ni mejores ni peores, distintos en concordancia a los tiempos modernos.

ESEA: ¿Qué puede comentar sobre la fundación de la Asociación Argentina de Liquidadores y Peritos de Seguros?

MB: Es pertinente homenajear a nuestros fundadores, que tuvieron la idea de formar nuestra Asociación, en el año 1937, a partir de la iniciativa del Sr. Ángel Rivera. Él convocó a varios de sus colegas que muchos años antes, por la vía de sus servicios profesionales, llevaron a todos los rincones del país el espíritu y la impronta de la actividad del liquidador de siniestros.

Fue a partir de esas reuniones, que surgió el deseo común de constituir una entidad que agrupara a los Liquidadores y Peritos de Seguros en un propósito de progreso permanente. Esto se convirtió en realidad el 28 de Julio de 1937, fecha en que se constituyó la Asociación Argentina de Liquidadores y Peritos de Seguros.

ESEA: ¿Cuándo se acercó a la Asociación Argentina de Liquidadores y Peritos de Seguros, de la que después fue presidente?

MB: En 1964, al independizarme de los amigos, solicité ingresar como socio activo a la AALPS, donde poseo la matrícula Nº 27.

ESEA: ¿Cuáles eran los problemas de los Liquidadores cuando usted ejerció la presidencia de la AALPS?

MB: Desde siempre, y por circunstancias que son de fácil comprensión, con sólo recordar los cambios y anarquías socio-políticas padecidas, si bien éramos reconocidos en lo personal y profesional, como Institución éramos totalmente ignorados. ¡Ni a las misas del Día del Seguro nos invitaban!

Existe un dicho que reza: “la necesidad tiene cara de hereje”. Y bueno, cuando esas necesidades no son satisfechas por las Instituciones de las que uno depende económicamente ni por los funcionarios oficiales de turno, aparece el conflicto. Ello ocurrió con nuestros colegas, que comenzaron a reaccionar y a generar reclamos permanentes.

Atravesamos momentos muy duros con funcionarios de la Superintendencia de Seguros de la Nación de distintos gobiernos. Como cuando determinaron “liberar” nuestra actividad, permitiendo que desconocidos e improvisados la ejerciesen, desconociendo de plano a nuestra Asociación.

Con mucho tacto y por la apoyatura de dirigentes de otras Asociaciones y periodistas de medios amigos,logramos integrarnos institucionalmente.

Una de las gestiones importantes durante mi gestión, fue el haber logrado para todos nuestros asociados, ingresar a la Obra Social, como un reconocimiento explícito de nuestra actividad por parte de los trabajadores del Seguro.

En otros momentos, para evitar distorsiones sobre las actualizaciones de nuestros honorarios, por los variados criterios e intereses de las distintas Asociaciones aseguradoras, logramos unificarlos con la intervención directa del INdeR, hasta que la “libertad del mercado” logró la extinción del reasegurador oficial y por ende padecer la imposición de los honorarios de cada aseguradora, sin percatarse de que en cada siniestro coloca en nuestras gestiones no sólo su imagen, sino la seguridad de saberse adecuadamente protegidos sus patrimonios. Suele pasar…

ESEA: ¿Cuántos períodos ejerció la presidencia de la AALPS? ¿Ocupó otros cargos en la entidad?

MB: Entre 1981 y 1986 fui presidente. Antes fui vicepresidente, entre 1977 y 1981. Y después fui secretario, entre 1988 y 1995.

ESEA: ¿Qué reflexión le merece que sus hijos Gustavo y Adriana también hayan elegido esta profesión?

MB: Sin dudas, son ediciones corregidas y mejoradas.

ESEA: ¿Cuál la actividad actual del Estudio Bosco?

MB: Luego de analizar el estado actual y el potencial futuro del mercado asegurador, determinamos un rumbo claro: nos dedicamos a un nuevo perfil, brindando nuestros servicios sólo a ciertas aseguradoras donde aún permanecen amigos-funcionarios, abocándonos masivamente a asesorar empresas nacionales y extranjeras en materia de contratos de seguros y como “peritos de parte”, tal como lo indica la Ley de Seguros.

ESEA: A lo largo de su carrera ha peritado miles de siniestros. Pero, ¿recuerda alguno en particular por sus circunstancias poco habituales?

MB: Sí, como usted dice, hubieron muchos siniestros, pero como curiosidad histórica le comento que realizamos la primera filmación de un incendio y sus alcances, suceso ahora normal y  habitual.  Fue un muy importante incendio en 1985 en una papelera de primer nivel, con destrucción total de edificios, maquinarias, materias primas, en elaboración y contenidos en los sectores de producción.

Impuestos la aseguradora y el INdeR de los alcances de los daños, solicitaron mayores detalles para informar a sus reaseguradores. Fue por ello y a efectos de acelerar los trámites de nuestra gestión e informar con propiedad los alcances de los daños, que determinamos contratar a un estudio de filmación para que registrase fielmente durante el tiempo que durase las tareas de demoliciones y verificaciones del estado de las maquinarias.

Asimismo decidimos invitar a funcionarios del INdeR, trasladarlos a recorrer el establecimiento y con nuestros ingenieros civiles y mecánicos, satisfacer todas sus consultas.

ESEA: ¿Recuerda otro caso?

MB: Sí. Hubo un siniestro en un país limítrofe, al que viajamos en forma secreta para investigar ciertas dudas que surgieron en torno al mismo. Pero al llegar, ¡sorpresa¡ los aseguradores y los  asegurados nos estaban aguardando en el aeropuerto. Es mejor olvidar…

ESEA: Por último, sabemos que viajó a Madrid para estar con el Gral. Juan Domingo Perón en su último día en España, al momento de su regreso definitivo al país en 1973. ¿Cómo ocurrieron esos hechos?

MB: La síntesis de ese episodio está muy bien reflejada en un artículo que en esos días publicó la revista Gente, titulado “Las últimas 24 horas de Perón en España: 12.15 hs”, que dice más o menos así: “Se llama Mario Bosco es perito liquidador de seguros y lleva un traje oscuro a rayas. Se presenta en forma original: ‘Yo soy un loco suelto, un ‘loco de la guerra’’. No represento a nadie, no vengo con ninguna delegación, no pretendo que Perón me reciba, nada.Yo soy peronista. Agarré, tomé un avión y vine. Nada más que para estar aquí el último día de Perón en España. En todo caso represento a mis hijos. Ya conseguí lo que quería. Mañana a la noche me meto en el primer avión que salga y vuelvo a Buenos Aires. Chau”.

Como consecuencia de esta decisión, referida absolutamente a mi ámbito personal, luego del fallecimiento de Perón, hubo aseguradoras que prescindieron de mis servicios. Ya estaba instalada la grieta…

Aníbal Cejas

2 Comentarios »

  1. Manuel 16 Agosto, 2018 at 15:32 - Reply

    Querido Mario, aprovecho este encuentro “virtual” que nos regala “El Seguro en acción” para enviarte un gran abrazo y agradecerte, una vez más, todo el apoyo y la entrega de tus conocimientos que nos brindaste a los productores asesores de seguros y a su Asociación, AAPAS.
    Manuel Lamas (PAS)

  2. Sergio Vandersluis 26 Agosto, 2018 at 14:52 - Reply

    Querido Mario, usted es un referente de nuestra actividad por su integridad y su labor profesional.
    Un abrazo y gracias por su incansable lucha en defender los derechos de los liquidadores.

    Sergio Vandersluis (Perito Liquidador)

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