¡ OH !

(Selección)

La abuela

(…) Existe, primero, una abuela sublime. Es una dama sonriente. Que trae caramelos a sus nietos. Que les cuenta cuentos para que no hagan bochinche. Y que no se mete nunca en las cuestiones del hogar del hijo/a. Ese arquetipo sólo se encuentra en los recuerdos de los niños que nunca tuvieron abuela. (…)”

Los amigos

Se llama amigo a una persona que tarde o temprano habla mal de nosotros. Y dirá que con conocimiento de causa. El mejor amigo es aquel que tarda más en hacernos una porquería. (…) Y hay los amigos. Pero de ésos no se habla. Son algo demasiado precioso para publicarlos. Son algo así como una profunda discreción del alma. Y son escasos. Como todo valor auténtico.

El amor

(…) Siempre se ama hasta la muerte. Y de eso no hay la menor duda. Hasta la muerte del amor. (…)

Los ancianos

(…) La parte de la medicina que se ocupa de los viejos se llama geriatría. La ejercen médicos heroicos que saben que siempre van a perder los clientes. Es una medicina de sobrevivientes. Al estado de sobremurientes. La geriatría es una forma cotidiana de eutanasia. (…) La vejez es el premio de haber vivido. Y de no haberse muerto todavía. (…).

Los antibióticos

(…) Los antibióticos han creado un nuevo modo de enfermar. La enfermedad por apuro de sanarse. Si se espera tres días, la angina cura en tres días. Si se toma antibiótico desde el primero, la angina pasa en tres días. Y uno se queda enfermo de antibióticos. Pero es un progreso. (…).

El aperitivo

(…) El aperitivo es una comida de muestra. Que sirve para que perdamos las ganas de comer. Mientras esperamos la comida. (…)

Los bebés

(…) Los pediatras son seres insomnes. Llamados por padres insomnes. De bebés insomnes. Que después duermen todo el día (…).

La boite

La boite es una institución hecha en base a penumbra. Como las mesas redondas. El cine. Y la ideología de los gobernantes. (…) Las boites han aparecido en la ciudad porque desaparecieron los zaguanes. Puesto que la boite es un zaguán colectivo. Donde parece que pasaran cosas que no pasan. Y donde pasan cosas que parece que no pasaran. La boite es el templo del riesgo calculado. Que se puede usar para calcular los riesgos (…).

Nota del editor:

El eminente pediatra Dr. Florencio Escardó acompañaba su actividad médica con la calidad de su pluma bajo el seudónimo “Piolín de Macramé”, con notas breves que fueron receptadas primero en el diario Crítica (1929), luego en revistas (Vea y Lea, etc.) y finalmente con columna cotidiana en el diario El Mundo (1964)

Su obra fue luego editada en forma de libro y de una de ellos (Américalee – Bs. As. 1966), tomamos los fragmentos precedentes.

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