ENCUESTA ISEV SOBRE EL USO DEL APOYACABEZAS (*)

Casi 4 de cada 10 personas desconocen como usar adecuadamente el “apoyacabezas” que constituye, junto con el cinturón de seguridad y el airbag, un sistema de seguridad pasiva.

Aún hoy existe  una fuerte asociación del apoyacabezas como elemento de confort, más que de seguridad. El no saber como debe ser regulado, el conducir apoyando la cabeza sobre él, el restarle importancia a la fragilidad de las vértebras, músculos y nervios del cuello, son datos
que sustentan esa postura.

La cabeza está delicadamente equilibrada sobre 7 vértebras que componen el cuello, en una relación de peso de 10 a 1, es decir como si una pelota de 5 kg., fuera sostenida por un palo de escoba. Basta un choque a 15 km/h., para que el movimiento brusco de la cabeza pueda llegar a producir daños crónicos o secuelas permanentes.

La lesión producida por el “latigazo cervical”, se produce como consecuencia del movimiento violento que realiza la cabeza hacia delante para luego retroceder con brusquedad en vaivén o zig-zag , como consecuencia de la aceleración y desaceleración que se registra durante una colisión y que puede provocar daños irreparable en el cuello.

CONSEJOS PARA SU CORRECTO USO:
1. Situarlo lo más cerca posible de la cabeza (aprox. 4 cmts.)
2. Elevarlo a la altura superior de la cabeza
3. Hacer coincidir su centro a la altura de los ojos
4. Asegurarse que quede bloqueado en esa posición
5. El ángulo de inclinación del respaldo del asiento no superior a 25°
6. Usar el cinturón de seguridad

(*) El ISEV (Instituto de Seguridad y Educación Vial), entidad que recientemente cumplió 36 años de labor ininterrumpida, desarrolla en las redes encuestas destinadas a conocer la “cultura vial”. Las mismas son dirigidas por la Psicóloga Social Maria Eugenia Bertotti.

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