“No tuvimos una merma de facturación porque empresas y personas han tendido a mantener y aún renovar sus coberturas”

El Seguro en Acción dialogó con Jorge Furlan, Coordinador General de Prudencia Seguros, sobre las acciones de la empresa a consecuencia de las medidas de aislamiento dispuestas por la pandemia. Furlan indicó que la suscripción de pólizas del Seguro Ambiental Obligatorio sigue normalmente. Y reflexionó sobre las consecuencias de la pandemia en el futuro.

El Seguro en Acción (ESEA): ¿Cuáles medidas han implementado Prudencia Seguros por el aislamiento obligatorio?

Jorge Furlan (JF): En el cumplimiento de la cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno Nacional, Prudencia Seguros se encuentra 100% operativa funcionando plenamente de forma remota utilizando todos los medios actuales de comunicación. El cumplimiento de la obligación ha permitido probar la experiencia de dar respuestas, tanto en tiempo oportuno, como también cumplir con la cotidianeidad laboral, sin advertir dificultades que entorpezcan la gestión.

ESEA: ¿Cómo han reforzado los canales de atención al cliente, tanto digitales -web, redes sociales- como telefónicos?

JF: El mail de atención al cliente, el 0800, los mailings y todas nuestras redes sociales nos mantienen totalmente conectados con nuestros asegurados. En este tiempo nuestras publicaciones y comunicados se han elevado en cantidad, como así también el caudal de consultas recibidas.

ESEA: ¿Qué puede comentar sobre la suscripción de pólizas del SAO por parte de Prudencia? ¿Esa operatoria sigue normalmente?

JF: Como es conocido, el seguro ambiental obligatorio (SAO) implementado por el artículo 22 de la Ley 25675 es una cobertura en la cual Prudencia Seguros está fuertemente involucrada. Fue la primera empresa en comenzar con la difusión de este producto que se constituyó en una herramienta de gestión ambiental para los Organismos que controlan esta temática.

La operatoria actualmente se continúa con toda normalidad, aunque el desarrollo del mercado sigue marcado por la exigibilidad que en esta etapa de crisis económica se debilitó aún más de lo que se venía cumpliendo. Nos obstante, se continúa con las renovaciones sin mayores caídas de emisión.

Y al tocar el tema ambiental, quiero realizar una reflexión en este momento tan crítico para la humanidad.

Son muchos los análisis acerca de esta nueva realidad que estamos viviendo, en el contexto de la Pandemia del COVID 19. Se analizan aspectos sanitarios, humanitarios, éticos, económicos, de seguridad nacional y muchas más. Pocos nos paramos a analizar los signos que el Medio Ambiente nos está mandando en medio de la Cuarentena. Es como si la otra mitad del Medio Ambiente: el ser humano, se hubiese olvidado durante siglos de todos ellos y hoy, cuando debe ocultarse, observa desde sus ventanas avanzar a quienes dejó recluidos.

Los satélites de monitoreo de contaminación de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) publicaron imágenes que evidencian la reducción de la contaminación ambiental en China, las emisiones de carbono cayeron un 25% durante un mes debido a las restricciones impuestas al transporte y a las actividades comerciales para contener al coronavirus. Esta cifra representa una reducción del 6% a nivel global (Diario digital Ámbito.com, 24/04/2020). Dado que China es el país más contaminador del mundo, produce el 30% de las emisiones de CO2, por esta razón, un cambio de esta envergadura causa un gran impacto en el cambio climático.

ESEA: ¿En cuáles ramos que opera Prudencia?

JF: Prudencia Seguros se encuentra autorizada a operar en todos los ramos, pero por política comercial actúa fuertemente en Caución, Responsabilidad Civil y Automotores. También tiene emisión en Robo, AP, Integrales para Instituciones Médicas y Vida.

Aproximadamente el 80% de la producción emitida se concentra en los tres primeros ramos mencionados precedentemente, distribuida en porcentajes similares entre cada uno.

Quiero mencionar que en Caución también se involucra la ambiental, y en la RC la empresa lidera el mercado de la cobertura de la praxis médica.

ESEA: ¿Han adaptado alguna condición comercial o ampliación de cobertura de alguno de los seguros de Prudencia en relación a la pandemia?

JF: Como política general se fue analizando en cada tipo de ramo las diferentes situaciones que se fueron planteando.  Fueron frecuentes las consultas con rigen en la RC del sistema de salud que merecieron dar claridad a los alcances de la cobertura.

Las consultas más frecuentes en RC se vincularon a la posibilidad de la exclusión de la cobertura, lo cual no es así dado que en el alcance de la misma se trata de una enfermedad más, y lo que hace a la responsabilidad es actuar con omisión, inobservancia en los protocolos o negligencia.

En el caso de los médicos individuales, generó inquietud las llamadas o atención telefónica a distancia.

En la RC comprensiva hubo anulaciones de pólizas relacionadas con actividades que no se iban a prestar como es el caso de los espectáculos, públicos o privados.

En otros ramos, la cuarentena trajo una recesión importante en la producción, como es el caso de automotor, que lo padece el mercado en general. Algunas aseguradoras tomaron la iniciativa de bajar costos promedio 30%, pero en nuestro caso no fue hecho de ese modo. Advertimos que la cantidad de anulaciones creció con excusa de no uso del vehículo y falta de poder económico para afrontar los pagos. El nivel de consultas en autos también es elevado.

La medida que tomó Prudencia fue rebajar 10% aquellos seguros nuevos que abonen con medios automáticos. Es de destacar que hace unos días circularon en redes sociales y televisión algunas noticias falsas sobre reducción obligatoria de costos que la SSN debió salir a desmentir, aunque el daño ya estaba hecho, los asegurados llaman o planteaban a los productores los descuentos inexistentes anunciados.

ESEA: A partir de la situación planteada por el Covid-19, ¿cuáles acciones han tomado para asegurar el servicio, aportar valor al asegurado y proteger la salud de sus empleados?

JF: En primer lugar, con la observancia estricta y sin fisuras en las disposiciones generales y particulares dictadas al efecto. En la utilización de los servicios informáticos. Y en la comunicación sumamente activa con los asegurados y redes comerciales

Prudencia Seguros estaba trabajando muy fuerte en todo lo relacionado a sistemas de la compañía para lograr ser 100% digitales, razón por la cual el paso al home office pleno no ha sido una complicación para la compañía. Tenemos excelentes accesos al servidor de la compañía y múltiples canales para nuestras comunicaciones internas. Todo este trabajo realizado redunda en una rápida respuesta de cara a los asegurados manteniendo la calidad que buscamos en relación al servicio.

ESEA: ¿Cómo ve la situación de los seguros de caución para alquileres? ¿Estima que se incrementará la siniestralidad con motivo de las dificultades económicas que el aislamiento preventivo ha provocado?

JF: Debemos diferenciar en el análisis que se haga las cauciones de alquileres vinculadas a comercios de las acordadas a las viviendas particulares.

En el tema de los comercios es más problemática la situación, no hay actividad, nulos ingresos, por lo general alquileres altos, en shoppings expensas elevadas, también para las franquicias, todo lo cual traerá problemas de reclamos.

En el caso de las viviendas particulares, hay un decreto del poder ejecutivo nacional que protege a los inquilinos hasta octubre próximo, además están prorrogados los vencimientos desde finales de marzo pasado.

También para este alcance de cobertura es probable que haya incidentes, sobre todo después de octubre, para quienes postergaron los pagos, y si aumenta la desocupación o la pérdida de poder adquisitivo del salario. Pero todavía no se ve aumento significativo de conflictividad, y creemos que privará el concepto del esfuerzo compartido y la negociación de buena fe.

ESEA: ¿Cuáles son los posibles efectos de la pandemia en el seguro argentino a corto y mediano plazo?

JF: Nadie puede contestar hoy a ciencia cierta sobre las consecuencias que acarreará la pandemia del COVID-19 porque todo pronóstico confiable debe fundarse en experiencias previas y en una combinación de factores diversos. Y la realidad es que no hay experiencia previa de una catástrofe semejante, que paralizó migraciones y las relaciones productivas y comerciales en todo el mundo.

Tampoco hay todavía factores que se hayan estabilizado. La catástrofe está en pleno desarrollo. Por tanto, no hay parámetros que permitan formular especulación alguna. Ningún gobierno, organismo público nacional o multilateral ni consultora puede hacer proyecciones confiables. Esto está cambiando todos los días, y, por el momento, para peor, en un contexto económico anterior suficientemente dramático que ya ha puesto otra vez al país al borde del default.

La evolución del ámbito de seguros está basada en la actividad; a mayor actividad, mayor producción. En ese sentido, la actividad industrial se redujo en marzo un 6,5% comparada con la del mismo mes del año anterior y la de abril va a ser peor. Las consecuencias de la pandemia serán graves, por cierto, sin que se sepa cuánto

El ser humano se ha visto obligado a quedarse en casa, reduciendo principalmente sus hábitos de traslado y transporte asociado. Ha reducido el consumo de combustibles fósiles que eran necesarios para sostener la circulación en las grandes ciudades y el traslado masivo mediante aerolíneas y barcos. Las actividades industrial y comercial se han visto seriamente disminuidas, y muchos otros aspectos de la vida cotidiana han quedado relegados, para cuidar la vida de la raza humana.

Aún en ese contexto, nosotros no tuvimos por ahora una merma significativa de facturación porque empresas y personas han tendido a mantener y aún renovar sus coberturas. Sí tuvimos problemas de cobranza y acreditación. No obstante, si continúa la tendencia negativa de la actividad, habrá un fuerte impacto en el sector resultante del volumen de quebrantos en la economía. La dimensión de esa contracción determinará cómo quede configurado el sector.

En el mundo hay tensiones entre quienes quieren preservar vidas sacrificando la economía y promueven el mayor aislamiento posible y quienes, sin decir que no les interesan las vidas, auspician una reactivación para evitar mayores daños a las economías, y por ende a los empleos y también a la salud.

Pero falta saber si una mayor actividad en un entorno de alto contagio podrá sostenerse en el tiempo. Los gobiernos, algunos más que otros, están haciendo esfuerzos fiscales y monetarios para sostener la situación, defender la subsistencia de empresas y empleos y, en el caso de Argentina, de los millones de personas que viven en la informalidad.

Pero, ¿esto regenerará rápidamente los mercados? ¿Cuánto tiempo tardarán en volver por lo menos a los niveles pre crisis? Un factor a considerar es el del miedo al contagio. Sólo el descubrimiento y la aplicación universal de una vacuna contra el COVID-19 podrán aplacarlo. Cabe preguntar cuánto habrá cambiado para entonces la cultura de las sociedades y cómo la industria aseguradora se habrá amoldado a esa realidad. En cierto sentido, el seguro ya se ha ido adaptando a cambios relacionados con la administración digital y el teletrabajo, en especial de los productores.

Mientras tanto, hasta entonces grandes sectores de la sociedad, como el de los mayores de 65 años cambiarán sus hábitos de manera dramática e industrias como la energética, la automotriz, la del turismo, la aerocomercial, hotelería, gastronomía, eventos –congresos, convenciones-, espectáculos masivos como el futbol o los recitales, que son promotoras de una gran actividad aseguradora, acusarán el impacto.

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