EL REASEGURO PASIVO EN LA ARGENTINA (I)

Especial para El Seguro en acción

La Superintendencia de Seguros de la Nación, con fecha 11 de octubre último, ha cursado la Comunicación 3341, bajo el titulo “Evolución del Reaseguro Pasivo en el Mercado Asegurador Argentino”, entre 2002 y 2011.

A partir de la información contenida en dicho importante y esclarecedor documento, vamos a ir desarrollando desde estas páginas el análisis del tema, considerando -por razones de espacio-, solamente el último trienio contenido en el estudio (2008, 2009 y 2010).

Según lo aclara la Comunicación, todas las cifras están expresadas en valores constantes a pesos del 2011. En virtud de esta eficiente corrección, resultan válidas todas las posibles comparaciones y análisis que puedan intentarse. Cualquier diferencia que aparezca entre las diversas sumas, se debe al redondeo a los que se han sometido algunas cifras, según lo advierte en su Comunicación la SSN.

Modalidades técnicas

Lamentablemente, este importante trabajo no ha podido diferenciar la información, según los dos grandes sectores del reaseguro: Coberturas Proporcionales y Coberturas No Proporcionales o dicho en otros términos, reaseguros de riesgos y reaseguros de siniestros o siniestralidad.

La importancia de este problema radica en que la falta de la diferenciación, mezcla situaciones y resultados comparativos no homogéneos. Los Reaseguros Proporcionales, comparten con las cedentes las coberturas en una determinada medida porcentual, percibiendo y pagando la misma proporción de los ingresos (primas) y de los egresos (siniestros), mientras que los No Proporcionales, cubren egresos (siniestros) a partir de determinada suma (proporción variable) y hasta cierto límite, contra el pago de una prima específica.
Esta diferencia técnica y económica, dificulta comparar el desenvolvimiento y resultado de las operaciones, bajo estas dos distintas formas reaseguradoras.

Volumen del negocio

El volumen de primas cedidas para el total de los contratos, de cada uno de los tres períodos considerados, nos da un promedio anual de $ 5.550 millones, importe que se origina en un 65 % de contratos automáticos y en un 35% de facultativos. Por su parte, el 50% de las operaciones se han negociado directamente con reaseguradores y otro tanto a través de intermediarios.
Es interesante observar que, en materia de Seguros de Personas, la
contratación del reaseguro a través de intermediarios, es reducida.
En lo que respecta a seguros de Daños Patrimoniales, cuyas primas representan casi el 90% del total del mercado analizado, las cifras publicadas muestran por separado las correspondientes a los seguros de Riesgos del Trabajo, Transporte Público de Pasajeros y Otros Seguros de Daños Patrimoniales. Lamentablemente no se separaron también las cifras del Seguro de Automóviles, que es el ramo de mayor volumen en nuestro país, lo cual testimonia nuestro desequilibrado desarrollo económico.

En materia de Seguros de Personas, ha quedado solamente el rubro “Otros Seguros de Personas”, que constituye una mezcla de coberturas de distinta naturaleza en relación con la vida humana, que hubiera sido muy útil discriminar, entre los de vida propiamente dicha y los de muerte o también entre los individuales y colectivos.

Un aspecto importante es la comisión de reaseguro, que el reasegurador paga a la cedente en los Contratos Proporcionales.
Sabemos que en este tipo de reaseguro, contra el pago de un determinado porcentaje de la prima de póliza, el reasegurador cubre al cedente el mismo porcentaje de cada siniestro, Pero, como en toda prima, la de la póliza respectiva contiene una porción destinada a solventar los gastos de administración de la cedente, en compensación de tales gastos, el reasegurador le paga una comisión de reaseguro, quedándose teóricamente sólo con la parte correspondiente a la prima de riesgo de la cobertura a su cargo. Podríamos decir que esta forma de reaseguro, es económicamente un coaseguro, pero sin vínculo contractual entre el asegurador directo y el reasegurador, virtualmente casi un “coasegurador”.en este tipo de cobertura.

En los Contratos No Proporcionales, la situación es diferente. En este caso se trata económicamente de un verdadero reaseguro, en el cual el reasegurador se compromete a pagar al asegurador directo, la porción de cada siniestro que supere determinado importe, que se denomina “prioridad” o sea “retención”, y no existe comisión de reaseguro.

Este tipo de reaseguro puede contratarse por riesgo (WXL), por acontecimiento (XL) o por catástrofe. Otra modalidad es la Limitación de Pérdidas (Stop Loss por ramo o por ejercicio).
Por supuesto esta cobertura tiene un costo, a cargo del asegurador reasegurado. El costo de estas coberturas lo determina el
reasegurador, que lo negocia con el asegurador cubierto y está determinado prioritariamente por la experiencia siniestral de la cedente, en cada ramo.

Hasta aquí hemos dado una visión general, interpretativa, del importante aporte hecho por el Organismo de Control al esclarecimiento de un tema de capital importancia para el mercado. En una próxima edición continuaremos el análisis.

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