¿Cómo afecta el Brexit al seguro y al reaseguro mundial?

El seguro en acción 29 Febrero, 2020 0

Especial para El Seguro en Acción.

Por Guillermo Pastore, Licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires y CEO de Special Division Reinsurance Brokers.

 

El Reino Unido pasó a formar parte de la Unión Europea (UE) en 1973, donde el objetivo era una alianza de países que se unían para comerciar y hacer negocios. También aunaron esfuerzos en investigación, medio ambiente y educación. Se creó una moneda común: el euro, aunque, el Reino Unido mantuvo ciertas condiciones especiales: recuperaba parte de las aportaciones que hacía a la Unión Europea a través del llamado “Cheque británico”, mantenía la libra como moneda y no formaba parte del Tratado Schengen (que permite la libre circulación para los ciudadanos de la UE).

Finalmente, luego de varias décadas llega el “euroescepticismo” en el Reino Unido el cual ha crecido hasta forzar el Brexit.

Entre las razones para dejar de participar en la UE, el Reino Unido quiere recuperar la parte del presupuesto destinada a las políticas comunitarias, dejando de formar parte de las instituciones europeas y no pudiendo participar de las decisiones que afectan al continente. Los británicos dejarán de contribuir al presupuesto europeo, pero también perderán sus privilegios comerciales: a partir de ahora, el Reino Unido será un país extranjero y sus empresas tendrán que pagar más impuestos y aranceles para hacer negocios con la UE.

El Brexit ha desatado entre los economistas británicos interesantes divisiones, en relación a sus conjeturas respecto a que sucederá cuando dejen de pertenecer a la UE. Son mucho más numerosos los que esperan un escenario negativo, aseveran que es la peor relación comercial con el resto de Europa en décadas, anulando esta actitud el beneficio de la salida pactada en el momento de su anuncio.

Otros analistas opinan que la salida de Reino Unido de la UE mejorará sus perspectivas económicas e incrementará su crecimiento en 2020 en un punto del PBI.

Sin embargo, otros temen que el hecho de que el país tendrá una tormentosa relación comercial con la UE en 2021 haría improbable cualquier rebote derivado de la eliminación de la amenaza de una salida sin acuerdo y dejaría la economía atascada en un periodo largo a causa del Brexit.

 

El Seguro

Lo cierto es que el 31 de enero de 2020, el Reino Unido abandonó oficialmente la Unión Europea. Las compañías de seguros y los reguladores tienen un período de transición de 11 meses para establecer sus nuevos modos de operación.

Las estimaciones de los economistas respecto de los efectos perjudiciales del referéndum oscilan entre el 1% (340 libras por persona y año) y el 3% (1.000 libras por persona y año) del PBI. No obstante, todos están de acuerdo en que una de las principales causas de estas pérdidas fue la caída de la libra, que incrementó los precios de las importaciones y la inflación, pero no los salarios.

Las aseguradoras británicas podrán suscribir pólizas en territorio europeo hasta el 31 de diciembre de 2020. Por su parte, las compañías de seguros europeas, que ya están presentes en el Reino Unido, se benefician de un esquema de permisos temporales establecido por el Tesoro del Reino Unido en 2018, contando a su vez con el derecho a un período de transición de tres años.

En el período previo al Brexit, y previendo el caso de un “no acuerdo”, varias empresas británicas han establecido filiales en Europa, mayoritariamente en Luxemburgo, Dublín y Bruselas, como centro de distribución; aunque en otros casos la opción fue establecer directamente una empresa/filial en los diferentes países de Europa. Ya a partir de marzo de este año, Europa y el Reino Unido entablarán nuevas negociaciones, estando todos pendientes de los resultados.

La naturaleza de las relaciones bilaterales entre los dos lados del Canal dependerá en gran medida de los acuerdos a obtenerse. Un tema no menor, estriba en el desconocimiento acerca de si la comisión europea admitirá el régimen establecido del Reino Unido como equivalente al de solvencia II, donde existen en determinados tópicos diferencias considerables.

Las aseguradoras están relativamente aisladas de los efectos del Brexit, en relación a otras industrias, al operar la mayoría de ellas en el mercado europeo a través de filiales y subsidiarias.

Quien desarrolla su negocio en forma diferente, básicamente debido a su estructura e idiosincrasia, es Lloyd’s; el principal mercado mundial especializado en seguros y reaseguros, fundado en 1688, anunció el 30 de marzo de 2017 (día siguiente a la firma de May del artículo 50 que solicitaba formalmente la salida británica de la UE) la apertura de una nueva sede en Bruselas para hacer frente a las posibles restricciones que pudieran tener el Reino Unido luego de su salida. Por ende, desde 2019, en que la nueva subsidiaria se encuentra en funciones, las pólizas entre clientes europeos son firmadas en la ciudad belga, sede de las instituciones de la UE, y donde operan grandes aseguradoras europeas.

El Reino Unido no cuenta con un suficiente período de transición que mantenga los derechos de efectuar negocios por cierto tiempo. Las aseguradoras domiciliadas en el Reino Unido no puedan ofrecer servicios en todos los estados del Espacio Económico Europeo a nivel transfronterizo. Tampoco para las aseguradoras del EEE que ofrecen servicios en el Reino Unido de forma transfronteriza, si no fuera por el hecho de que las autoridades del Reino Unido han establecido un ‘Régimen de permisos temporales’ que crea una ventana de tiempo para que las aseguradoras del EEE se vuelvan a autorizar. Así sí podrían operar.

 

Reaseguro

El reaseguro no se ve afectado de la misma manera que el negocio de seguros primarios, debido a que el tratado transfronterizo y los negocios facultativos están permitidos bajo las reglas de la Organización Mundial del Comercio que se aplicarían en un Brexit con complicaciones. En la mayoría de los casos, dicho negocio continuará siendo suscripto y emitido como hasta ahora.

En Alemania, los Países Bajos y Polonia existen normas complementarias asociadas con el concepto de “equivalencia” en virtud de Solvencia II que podrían afectar los servicios prestados por los reaseguradores domiciliados en el Reino Unido en esos mercados, aunque en estos territorios se están realizando cambios legislativos que, como mínimo, deberían permitir que las empresas heredadas reciban servicios del Reino Unido durante un período preestablecido.

Las reaseguradoras domiciliadas en el Reino Unido han respondido desarrollando una plataforma alternativa en el continente que retendrá los derechos para efectuar negocios independientemente del resultado final del Brexit.

La nueva filial de Lloyd’s en Bruselas está funcionando razonablemente bien y cumplirá su cometido.

Si bien no existe una correlación directa entre el Brexit y el endurecimiento global segmentado del reaseguro, la influencia del mercado de Londres en general, y el Lloyd’s en particular, en la oferta de capacidad genera una tendencia al aumento de precios en ciertas líneas de negocios y condiciones más restrictivas tanto para el reaseguro como para las retrocesiones, involucrando un mercado con características proclives al alza.

Estas modificaciones segmentadas afectan en mayor medida a EE.UU., luego a Japón, en forma más atemperada a Europa y Asía, y con poca incidencia en Latinoamérica.

En nuestro país, de características no catastróficas, han existido tenues incrementos; casi nulos en Contratos, donde se detenta el mayor volumen de prima. Los Facultativos, siempre dependiendo de la línea de negocio analizada y la siniestralidad de la cuenta en particular, han sido bastante más influenciados.

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